Skip to content

Problemas de masticación en personas mayores: cómo adaptar la alimentación

Los problemas de masticación en personas mayores son relativamente frecuentes y pueden afectar tanto a la alimentación como al disfrute de las comidas. La pérdida de piezas dentales, el uso de prótesis, las molestias en la boca o determinados problemas de salud pueden hacer que algunos alimentos sean difíciles de masticar.

En Residencia Virgen del Carmen, sabemos que una alimentación adecuada es una parte fundamental del bienestar de las personas mayores. Por eso, cuando una persona presenta dificultades para masticar, es importante adaptar la alimentación a sus necesidades, facilitando las comidas sin renunciar al sabor, la variedad y el placer de comer.

 

¿Por qué pueden aparecer problemas para masticar en las personas mayores?

Las dificultades de masticación pueden aparecer por diferentes motivos. Entre las causas más habituales se encuentran:

  • La pérdida de piezas dentales.
  • El uso de prótesis dentales que no se ajustan correctamente.
  • El dolor o las molestias en la boca.
  • Los problemas en las encías.
  • La sequedad bucal.
  • La disminución de la fuerza de los músculos implicados en la masticación.
  • Algunas enfermedades neurológicas o musculares.
  • Determinados tratamientos médicos que pueden afectar a la boca.

Conocer la causa de las dificultades para masticar permite adaptar mejor la alimentación y valorar, cuando sea necesario, la intervención de los profesionales sanitarios correspondientes.

¿Cómo detectar si una persona mayor tiene dificultades para masticar?

En ocasiones, una persona mayor puede no expresar que determinados alimentos le resultan difíciles de comer. Por eso, es importante observar sus hábitos durante las comidas.

Algunos signos que pueden indicar problemas de masticación son:

  • Tardar mucho tiempo en terminar las comidas.
  • Evitar alimentos como carnes, frutas duras o alimentos crujientes.
  • Masticar durante mucho tiempo antes de tragar.
  • Dejar determinados alimentos en el plato.
  • Preferir alimentos muy blandos.
  • Manifestar dolor o molestias al comer.
  • Reducir progresivamente la variedad de alimentos que consume.

Detectar estos cambios a tiempo permite tomar medidas para que la persona pueda seguir disfrutando de una alimentación variada y adecuada a sus necesidades.

¿Cómo adaptar la alimentación a los problemas de masticación?

Cuando una persona mayor tiene dificultades para masticar, adaptar la textura de los alimentos puede facilitar considerablemente las comidas.

Dependiendo de las necesidades de cada persona, pueden utilizarse diferentes estrategias:

  • Elegir alimentos blandos y fáciles de masticar.
  • Cocinar adecuadamente carnes, verduras y otros alimentos para conseguir una textura más tierna.
  • Cortar los alimentos en trozos pequeños.
  • Preparar cremas, purés, tortillas o guisos de textura suave.
  • Añadir caldos o salsas para mejorar la jugosidad de algunos platos.
  • Retirar huesos, espinas, pieles y otras partes duras.
  • Mantener, siempre que sea posible, una alimentación variada y atractiva.

Adaptar la alimentación no significa necesariamente ofrecer únicamente purés. Es posible modificar las preparaciones y las texturas para facilitar la masticación manteniendo diferentes sabores, colores y alimentos.

Alimentación y poco apetito en las personas mayores

Las dificultades para masticar pueden ir acompañadas en algunos casos de una disminución del apetito. Cuando esto ocurre, puede ser interesante conseguir que pequeñas cantidades de comida aporten una buena cantidad de nutrientes.

Algunas opciones para enriquecer los platos son:

  • Añadir leche o yogur a determinadas preparaciones.
  • Incorporar queso a purés, cremas o verduras.
  • Añadir huevo a diferentes recetas.
  • Utilizar aceite de oliva virgen extra en verduras, cremas y otros platos.
  • Incorporar legumbres trituradas a purés y cremas.
  • Utilizar frutos secos molidos cuando sean adecuados para la persona.

Las cantidades y las estrategias de alimentación deben adaptarse siempre a las necesidades individuales de cada persona.

Masticar y tragar no son lo mismo

Es importante diferenciar los problemas de masticación de los problemas de deglución.

Una persona puede tener dificultades para triturar los alimentos en la boca y, sin embargo, no presentar problemas para tragarlos. Por otro lado, las dificultades para tragar reciben el nombre de disfagia y requieren una valoración específica.

Si durante las comidas aparecen tos o atragantamientos, cambios en la voz después de tragar, sensación de que los alimentos se quedan atascados o dificultades para tragar líquidos o alimentos, es importante consultar con un profesional sanitario.

Cuidamos la alimentación de cada persona

En Residencia Virgen del Carmen entendemos que cada persona mayor tiene unas necesidades y preferencias diferentes. Por ello, la alimentación debe adaptarse a sus circunstancias, favoreciendo unas comidas seguras, variadas y agradables.

Prestar atención a las dificultades de masticación, adaptar las texturas cuando sea necesario y cuidar el valor nutricional de los platos son aspectos importantes para contribuir al bienestar y la calidad de vida de las personas mayores.

Si tienes dudas sobre la alimentación de una persona mayor con problemas para masticar, consultar con profesionales sanitarios y del cuidado puede ayudar a encontrar la mejor opción para cada caso.

María Martínez, nutricionista residencia Virgen del Carmen.