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Cómo afrontar el primer día de un ser querido en una residencia de mayores

El primer día que un padre o una madre ingresa en una residencia de mayores suele estar cargado de emociones. Es normal sentir preocupación, incertidumbre sobre cómo será su adaptación o incluso culpa. Por ello, es importante tener en cuenta algunos aspectos que pueden ayudar a afrontar este momento y facilitar este periodo de adaptación tanto para la persona mayor como para la familia.

Seamos lo más sinceros posible con ellos

Antes del ingreso, puede ser útil hablar con naturalidad sobre este cambio, explicando los motivos y por qué consideramos que el centro residencial es la mejor opción. Es recomendable destacar los aspectos positivos de la residencia, como la compañía de otras personas, las actividades diarias, la atención sanitaria y los cuidados profesionales.

También es importante preparar juntos algunas de sus pertenencias favoritas, como fotografías, un cojín, una manta o cualquier objeto con valor sentimental. Estos elementos ayudarán a que su nueva habitación resulte más acogedora y familiar.

Transmitir tranquilidad en el momento del ingreso

El día del ingreso conviene que los familiares mantengan una actitud serena y transmitan confianza. Aunque las emociones sean intensas, mostrar tranquilidad ayudará a que la persona mayor afronte el cambio con mayor seguridad.

Durante ese primer día, el residente conocerá al equipo que le atenderá y los profesionales podrán recoger información sobre sus gustos, costumbres, horarios, aficiones o necesidades específicas. De esta forma, sentirá desde el principio que su historia y sus preferencias son tenidas en cuenta.

La despedida de los familiares

Es recomendable evitar despedidas excesivamente largas, ya que pueden aumentar la ansiedad tanto de la familia como del residente. Un abrazo, unas palabras de cariño y la tranquilidad de saber que volverán a verse pronto suelen ser el mejor comienzo para esta nueva etapa.

En la residencia Virgen del Carmen acompañamos a las familias desde el primer momento, resolviendo sus dudas y haciendo que este proceso sea lo más sencillo posible. Sabemos que cada historia es diferente y que detrás de cada ingreso hay una familia que busca lo mejor para la persona que quiere. Nuestro compromiso es convertir ese primer día en el inicio de una etapa llena cuidados y bienestar.

María José Hernández, relaciones institucionales.