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«Gestionar personas para cuidar personas»

Trabajar en Recursos Humanos dentro de una residencia es una experiencia única. A diferencia de otros sectores, aquí no solo se gestionan trabajadores: se gestiona el bienestar de quienes cuidan a personas en situación de vulnerabilidad. Y eso convierte al área de RRHH en un eje esencial para garantizar un servicio humano, profesional y de calidad.

El desafío de seleccionar perfiles vocacionales

En una residencia, la selección de personal no consiste únicamente en evaluar competencias técnicas. Es necesario identificar perfiles empáticos, comprometidos y capaces de trabajar con sensibilidad y responsabilidad.

Encontrar a las personas adecuadas marca la diferencia en la atención que reciben los residentes.

Formación continua para un entorno en constante cambio

El sector sociosanitario evoluciona rápidamente: nuevas normativas, protocolos de seguridad, técnicas de movilización, pautas de higiene, actualización en cuidados, manejo de emergencias, etc.

Por eso, una parte fundamental de mi trabajo es asegurar que cada profesional de la residencia reciba la formación necesaria para desempeñar su labor con seguridad y confianza. Coordinar cursos, detectar necesidades y promover la actualización constante es clave para ofrecer una atención de calidad.

Bienestar laboral: cuidar a quienes cuidan

El trabajo en una residencia puede ser emocionalmente exigente. Por eso, desde RRHH es fundamental crear un entorno donde el personal se sienta apoyado, escuchado y valorado.

Esto incluye:

  • Espacios de comunicación interna
  • Seguimiento del clima laboral
  • Manejo de conflictos
  • Acompañamiento emocional cuando es necesario
  • Reconocimiento del esfuerzo diario

Nuestro lema es el siguiente, «un equipo cuidado es un equipo que cuida mejor».

Gestión administrativa y cumplimiento normativo

Además de la parte humana, RRHH en una residencia cumple un rol clave en la gestión documental: contratos, nóminas, turnicidad, bajas, altas, protocolos, evaluaciones, auditorías internas y externas, y cumplimiento de normativas sociosanitarias.

El orden y la precisión son esenciales para garantizar la transparencia y el buen funcionamiento de la institución.

En definitiva, trabajar en Recursos Humanos dentro de una residencia significa estar en el punto de encuentro entre profesionales, residentes y familias. Es un rol que combina vocación, organización y sensibilidad.

Es acompañar a los equipos, asegurar que todo funcione, resolver imprevistos y, sobre todo, contribuir a una misión fundamental: ofrecer una atención digna, humana y de calidad a quienes más lo necesitan.

 

                                        Carmen Maria Martínez, Recursos Humanos de la Residencia Virgen del Carmen